Aquí os dejo, viciosill@s, algo muy especial, que seguro os será de utilidad a muchos de vosotros… (por desgracia.. anda que….), espero que toméis nota, y les deis a esas fantásticas mujeres que están a vuestro alrededor, un buen regalo de Año Nuevo 2012
Existen muchos tipos de coños al igual que existen muchos tipos de mujeres pero intentaremos mostrar algunas reglas generales en el arte de comer un coño.
Lo primero de todo es hacerla sentir especial, muchas mujeres no están dispuestas a que bajes hasta ahí a la primera de cambio. Caliéntala poco a poco, desciende con suavidad rozando con tu lengua y manos las partes de su cuerpo más sensibles para que la hagan estremecer de deseo e impaciencia por lo que está a punto de recibir. Recuerda que la mujer no es como nosotros, que nos excitamos con más facilidad, recréate con el momento pero sin pasarse en ello, aquí es donde debes estar atento para saber cuál es el momento idóneo de situarse entre sus piernas.
Bueno…ya lo tienes delante ¿y ahora qué?. Mírala a los ojos, es realmente excitante, y empieza a besar y rozar con la lengua sus muslos, incluso pégala suaves mordisquitos. Cada poro de su piel es hipersensible a cualquier estimulo que le estés proporcionando. Ahora mismo debería estar excitadísima, acariciándote la cabeza, incluso obligándote a subir. Hazlo despacio, que sienta como tu respiración se va acercando ¿Se estremece? Bien ya está donde queríamos.
Besa sus ingles, ambas, pasa de una a otra rozando con tu nariz sus labios y a continuación hazlo en su raja, presionando suavemente al principio y un poco mas fuerte a continuación. Saca tu lengua y utilizarla para abrir los labios de su coñito, de abajo a arriba, terminando en su clítoris y humedeciéndole con nuestra saliva.
El clítoris es, tal vez, la parte más sensible de la mujer por lo que debemos ser cuidadosos y saber que tenemos que hacer con él, pero esto vendrá un poquito más adelante. Abre sus piernas y agarra sus muslos firmemente con tus manos, dejando ver que tienes el control de la situación y que sabes lo que te estás haciendo. Pasa toda la superficie de tu lengua lentamente a través de su rajita varias veces e intercálalo con golpecitos sutiles y rápidos con la punta succionando de vez en cuando los labios y subiendo hacia su clítoris. Ahí lo tenemos a la espera de nuestro siguiente paso.
Al igual que los penes existen clítoris de muchos tamaños y todos están debajo de un una pequeña capucha denominada también prepucio. En este caso el tamaño del clítoris no importa para proporcionarles placer sino, que nuestra habilidad será la clave. Cuando os estéis aproximando a él, abrid los labios con los dedos, es muy importante que los tengáis húmedos puesto que el roce que provoquéis, si no lo están, puede resultar un poco desagradable. Siempre que toquéis un coño intentad hacerlo. Lamed el clítoris por la parte baja de su prepucio, con delicadeza, dando pequeños golpecitos con la lengua y succionarlo, como si de un pequeño chupachups se tratase. En esta parte debéis observar las reacciones de la chica porque a algunas que les gusta que sean succiones cortas y rapiditas y a otras les gusta más disfrutar ese momento y desean una succión más larga e intensa. Ha llegado el momento de que la penetréis con el dedo o con los dedos (no os olvidéis de humedecerlos aunque según debería ir la cosa no creo que ya haga mucha falta). Pensad que lo que la estáis dando es tal vez mejor que un coito porque le ofrecéis penetración y estimulación todo en uno, así que sed cuidadosos.
Introducid el dedo lentamente con un ligero vaivén de adelante hacia atrás y, si observáis que está dispuesta a recibir otro más, no dudéis y dádselo. Mantened una mano en la parte del pubis descubriendo el capuchón de su clítoris, succionando y lamiendo este y a la vez, mientras con la otra mano la penetráis.
El orgasmo debería llegar en breve y éste es uno de los momentos más importantes para conseguir nuestro objetivo, es decir, su placer absoluto. Pensad que un orgasmo a medias a veces es frustrante. Veréis que su respiración se acelera, sus muslos empiezan a temblar, levantará su pubis hacia arriba e incluso se morderá los labios. No la sujetéis, dejad que se ponga en tensión y disfrute el momento, pero no dejéis de darle placer, seguid succionando, lamiendo y penetrando hasta que os quiten de en medio.
El placer para ella será máximo y además, si podemos proporcionar más de un orgasmo seguido, mejor ¿no?. Una vez que terminéis abrazadla y prestad toda vuestra atención sobre ella porque, creedme, os será bien recompensado.
Por último y para terminar un consejo, que creo que es realmente excitante, durante todo el proceso que os he contado arriba, intentad mirarla a los ojos siempre que os sea posible, su excitación y la vuestra subirá en enteros.
Espero que os haya sido de utilidad… en breve os pondré el de cómo hacer una buena felación… una mamada vamos, jajaja, para que podáis pasarlo a vuestras parejas y jugar a ir siguiendo las instrucciones..
Besos llenos de humedad vaginal viciosill@s
LauraXXX