Sobre la cama, con impaciendia, en cuclillas, espero a que te desnudes. Mis piernas, entreabiertas, imaginan tu cuerpo debajo. Mi cuerpo desnudo presiente tus movimientos entrando y saliendo de mi coño, haciéndome gozar. Los minutos, mientras te contemplo desvistiéndote, se me hacen eternos. Sin embargo cuando me follas desearía que no pasara el tiempo, que siempre estuvieras dentro de mi, que fuera un polvo eterno con miles de orgasmos.










