En el mundo fantástico de los sueños amorosos y eróticos, vaga mi mente invadida por tu recuerdo. Mientras mi imaginación incontrolada recorre esos mundos oníricos mi cuerpo en el mundo terreno rememora tus caricias. Quizás sean tan reales tus mimos que al sentirlos mi coño rasurado se humedece y se abre de par en par.
