Juegos de sumisión, fantasías peligrosas y osadas. Atada, fuertemente amarrada, con la boca amordazada y sometida a tus deseos más perversos. Tú serás mi amo y yo tu esclava y las cuerdas no serán más que el símbolo de mi apasionado amor por ti. Y otro día… las cuerdas atarán tu cuerpo.